Los cabeceros de Fustaforma siguen la misma línea estética y filosófica que el resto de sus muebles: están fabricados con madera maciza de origen sostenible, se protegen con acabados ecológicos (aceites vegetales o lasures al agua) y están diseñados para integrarse de forma natural con sus camas.
Al trabajar de manera artesanal y bajo pedido, el taller ofrece diferentes tipologías de cabeceros para adaptarse tanto a la estética del dormitorio como a las necesidades de espacio:
1. Cabeceros de Almacenaje (Tipo Repisa o Estantería)
Es una de sus soluciones más inteligentes y demandadas, especialmente para dormitorios donde se quiere prescindir de las mesitas de noche tradicionales o se busca optimizar el espacio.
Diseño: Son cabeceros con un grosor especial que crean una repisa superior horizontal. En los laterales o en el propio frontal suelen incluir huecos, estantes ocultos o pequeños cajones.
Funcionalidad: Permiten apoyar libros, lámparas de lectura o el despertador justo encima de la cabeza, manteniendo las líneas del dormitorio despejadas y limpias.
2. Cabeceros Integrados en la Estructura (Estilo Oriental o Nórdico)
Diseñados para formar un todo continuo con modelos como la famosa Cama Kurosawa o sus estructuras de líneas japonesas.
Diseño: Se fijan directamente al aro de la cama, generalmente con una ligera inclinación hacia atrás para que resulte cómodo apoyarse al leer o estar sentado.
Estética: Pueden ser de panel macizo continuo (donde destaca la veta natural de la madera) o de lamas horizontales/verticales, lo que aporta una sensación de mayor ligereza visual.
3. Cabeceros Independientes (Anclados a la Pared)
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